24 mayo, 2024 22:22
booked.net

Solo un triunfo de Bullrich evitaría la ruptura de Juntos (por Ignacio Fidanza)

En la cúpula de Juntos crece la convicción que Patricia Bullrich está afuera del ballotage. Las últimas encuestas la ubican entre 3,5 y 5 puntos debajo de Sergio Massa. Faltan tres semanas para la elección y la coincidencia es que se trata de una distancia posible de descontar, pero difícil. «Cuatro puntos es un montón», se sinceró uno de los dirigentes más importantes de esa fuerza.

La elección que enfrenta la ex ministra de Seguridad es por lejos la más importante en la historia de esta coalición opositora. Nunca estuvo tan cerca de la ruptura. Una ruptura que sólo un triunfo de Bullrich podría evitar. De esa dimensión es la responsabilidad que carga.

 

Larreta y los radicales ya decidieron que no acompañarán un pedido de Macri a votar por MIlei, si el ballotage es contra Massa.

 

Si Bullrich sale tercera y queda afuera de la segunda vuelta, la ruptura de Juntos es inevitable. Si Bullrich entra a la segunda vuelta y pierde con Milei, también se quebrará la coalición opositora, sólo que un poco más tarde. La razón que explica esta ecuación se llama Mauricio Macri.

Todo el esfuerzo de la prensa amiga de Bullrich por mostrar a Macri como distanciado de Milei es comprensible, pero no refleja la realidad. El ex presidente mantiene su doble juego y se ve como el gran power broker tanto si gana su candidata oficial como el libertario. Sólo un triunfo de Massa lo deja fuera de juego y esto se vincula con la deriva rupturista de Juntos.

El doble juego del ex presidente está generando una tensión extrema con Bullrich. Macri se resiste con excusas varias a atacar de frente a Milei, como le pide su ex ministra. La relación entre ambos no es fácil. Macri está molesto porque Bullrich no le ofrece un rol claro en la campaña y en su eventual gobierno. Y Bullrich se enoja por los guiños a Milei, al mismo tiempo que por momentos se subordina a extremos innecesarios como cuando le permitió a Macri dar el discurso de cierre la noche de su triunfo sobre Larreta.

Macri mantiene su doble juego y se ve como el gran power broker tanto si gana Bullrich o Milei. Sólo un triunfo de Massa lo deja fuera de juego y esto se vincula con el rumbo a la ruptura de Juntos.

Pero veamos los escenarios de ruptura. Si Bullrich queda afuera del ballotage, lo natural es que luego de la elección se reúna la mesa nacional de Juntos y fije su postura política frente a la segunda vuelta. «No imagines un comunicado de unidad, esa reunión, si es que ocurre, puede terminar en una ruptura», anticipó un dirigente de la coalición opositora que habla con todos los sectores.

Ni Horacio Rodríguez Larreta ni María Eugenia Vidal acompañarían a Milei en caso de que quedara en el ballotage con Massa

En Juntos descuentan que en un escenario de ballotage Milei-Massa, Macri va a pronunciarse en favor del libertario. Es lógico, es su pasaporte de regreso al poder. El problema es que Horacio Rodríguez Larreta ya avisó que en ese caso no acompañará la decisión, lo mismo que buena parte del radicalismo e incluso algunos dirigentes del PRO como Diego Santilli, María Eugenia Vidal y Emilio Monzó.

«La duda es que haría Patricia, pero ella está muy mal con Milei y con mucha tensión con Macri», agregó otro de los líderes de Juntos. El libertario y la ex ministra ya cruzaron la frontera de los ataques personales con acusaciones hasta de desordenes mentales. Por eso, la decisión de Macri de validar al libertario como una buena opción para la Argentina mete a Juntos en un problema estructural, que se traslada al día después de la segunda vuelta.

Javier Milei – Caricatura Pablo Temes

Si Milei se impone a Massa o Bullrich y es electo presidente, la coalición opositora enfrenta la misma encrucijada que en el ballotage.

Macri buscará en erigirse en sostén político de un gobierno que comenzará con pocos legisladores y casi sin gobernadores ni intendentes propios. «El problema no es sólo que le va a meter gente en el Poder Ejecutivo, el tema más delicado es que va a tratar que los bloques parlamentarios lo acompañen», explicó uno de los dirigentes consultados.

Eso significa que esos bloques, integrados en un porcentaje alto por radicales, deberían convertir en leyes la agenda extrema de Milei, que -por ejemplo- plantea el cierre del Banco Central y el reemplazo de la moneda argentina por el dólar. Bastante traumático para una UCR que viene procesando con dificultad el giro a la derecha dura de Macri.

Estamos así ante dos líneas muy claras y antagónicas. Macri que propone integrarse, apoyar, el gobierno de Milei y avanzar con su agenda de reformas ultra liberales. Mientras que el sector que acompañó a Larreta ya se prepara para «reagruparse» luego de la elección y plantarse como una oposición de centro a Milei, en la expectativa de un fracaso de su gobierno, que permita a las opciones «razonables» recuperar atractivo en la sociedad.

Este escenario es el que explica la energía de Massa en medio de una catarata de pésimas noticias económicas, con todos los indicadores detonados. Puede ser que sea incansable, pero sobre todo ve la oportunidad de ser el gran candidato del centro en la segunda vuelta, y si pierde, quedar con un volumen de votos que le permita sumarse a la discusión de una oposición, que por primera vez desde la recuperación democrática, podría encontrar a peronistas y radicales compartiendo el llano.

Fuente: LPO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Javier Milei: "Si la gente no llegara a fin de mes ya se hubieran muerto"
Israel desoye el fallo de la Corte Internacional y recrudece los ataques en Gaza
Recambio de gabinete: el semáforo de Javier Milei