23 abril, 2024 01:40
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México: Recorrido de más de 1500 kilómetros del Tren Maya en Yucatán

El cenote Zací, ubicado cerca de Valladolid, México. Credit…Matthew Pillsbury para The New York Times

El Tren Maya, que une cinco estados del sur de México, es uno de los proyectos de infraestructura más controvertidos del país. La ruta, que se inauguró parcialmente en diciembre y se espera que esté en pleno servicio este año, incluye una parada en el aeropuerto internacional de Cancún, el segundo más transitado de México y que es la puerta de entrada para el turismo internacional, lo que permitirá que los turistas puedan viajar rápidamente desde los placeres mundanos de locales como Señor Frog’s hasta las remotas ciudades de los mayas del periodo Clásico tardío.

 

Por el camino, pueden quedarse a dormir en lugares como Mérida, una ciudad de palacios majestuosos de piedra caliza a la que en su día llamaron el París de México, o pasar la noche de viaje en cabinas privadas que van a casi 160 kilómetros por hora.
Mérida, Yucatán, debe su nombre a la ciudad española de Mérida, una antigua población romana.

 

En el siglo XIX, el artista y explorador británico Frederick Catherwood retrató Uxmal, una preciosa ciudad antigua de estructuras de piedra color rosa, con solo unas pocas figuras humanas adornando el paisaje. Este año, el fotógrafo Matthew Pillsbury recorrió la ruta del Tren Maya para documentar los cambiantes yacimientos a lo largo del camino, entre ellos Uxmal. Un arqueólogo le contó que miles de personas la visitan cada año y que se espera que el tren atraiga a millones más en los próximos años.

Desde hace mucho tiempo, Pillsbury se ha centrado en la forma en que la tecnología cambia nuestras vidas. A menudo utiliza largas exposiciones para mostrar cómo algunas personas, marcadas por sombras largas y fantasmales, se mueven por su entorno y cómo otras se quedan quietas. “A menudo las personas que se detienen”, dice Pillsbury, “también están en el proceso de fotografiar o ser fotografiadas”.

Una imagen que le inspiró durante su viaje fue una foto de su bisabuelo ascendiendo a una pirámide egipcia con unos amigos, algo que ya no es posible debido al avasallamiento del turismo. Pillsbury pensó en su propia experiencia reciente subiendo a un templo en un lugar remoto llamado Edzná, también en la ruta del Tren Maya. Ese día solo vio a otros tres turistas. Va a llegar un momento, dijo, en que vamos a tener recuerdos de algunos de estos lugares y diremos: “Es una locura que ese día estuve en Edzná, y no había nadie más”.

 

 

Recorriendo el bucle del Tren Maya en el sentido contrario a las agujas del reloj, empezando y terminando en Cancún, que se ubica en el noreste, Pillsbury llegó primero a Valladolid, una bulliciosa ciudad colonial. Los viajeros suelen pasar la noche mientras visitan lugares como el cenote Oxman, uno de los miles de sitios naturales conectados por ríos subterráneos a lo largo de la península de Yucatán.

● Chichén Itzá

Chichén Itzá, una de las “Siete maravillas del mundo moderno”, está a unos 45 minutos en coche de Valladolid, la ciudad más cercana. Muchos turistas toman el autobús a primera hora de la mañana desde Cancún y regresan esa misma tarde, unas seis horas de ida y vuelta. Ruinas espectaculares como El Castillo, arriba, ya la han convertido en uno de los destinos turísticos más populares de México.

● Izamal

 

 

Izamal ha estado ocupada ininterrumpidamente durante más de mil años, primero por los mayas y después por los monjes franciscanos, que construyeron su monasterio sobre los cimientos de una antigua ciudadela. Los visitantes del bullicioso mercado central pueden caminar hasta algunos de los lugares más importantes de la historia maya en pocos minutos.

● Maxcanú

Una leyenda cuenta que la pirámide del Adivino, en Uxmal, se construyó de la noche a la mañana por medios sobrenaturales. La antigua ciudad, a poca distancia de Maxcanú, fue abandonada después del siglo X d. C. por razones desconocidas. La Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO señala que muchas de sus impresionantes características arquitectónicas siguen bien conservadas debido a “la lejanía de la región y su escasa población”.

● Edzná

Edzná resurgió de la historia lentamente, primero como una mera mención del explorador alemán Teobert Maler en 1887, luego en un informe de trabajadores locales en 1906 y finalmente mediante una investigación formal del arqueólogo mexicano Nazario Quintana Bello en 1927. El día que Pillsbury la visitó, solo vio a unos pocos visitantes.

● Palenque

Palenque —localizada en Chiapas, en el extremo sur de un largo tramo del Tren Maya— es una de las ciudades mejor conservadas del periodo Clásico maya. Llamó la atención de los españoles por primera vez en 1567, cuando un misionero llamado Pedro Lorenzo de la Nada escuchó rumores de una ciudad abandonada por parte de los indios chol a los que intentaba convertir.

● Bacalar

Rancho Encantado es un hotel discreto ubicado en la laguna de Bacalar, en Quintana Roo, cerca de la frontera de México con Belice. El ritmo de desarrollo en esta zona aún no ha alcanzado la fiebre de las ciudades de playa localizadas más arriba de la Riviera Maya.

● Tulum

Tulum, por su parte, ha pasado rápidamente de ser un tranquilo refugio del bullicio turístico de Cancún a convertirse en un destino principal, un poco más caro. Ahora la antigua ciudad maya está a poca distancia de prósperos desarrollos costeros.

● Playa del Carmen

El letrero de esta tienda de Playa del Carmen, que antes era un tranquilo pueblo pesquero y ahora es una de las ciudades más grandes de Quintana Roo, está formado por cientos de pequeños sombreros.

Cancún

A finales de la década de 1960, los técnicos del gobierno mexicano comenzaron a introducir datos en un programa informático para ayudar a determinar el mejor lugar para construir una ciudad turística desde cero. La respuesta fue: Cancún. De una playa vacía en 1972, la ciudad planificada se ha convertido en un destino turístico muy popular. Ahora, cada año millones de visitantes pueden viajar al pasado en el Tren Maya o disfrutar de pasatiempos más modernos en Coco Bongo Beach Party y su discoteca asociada, Coco Bongo Nightclub.

 

Fuente: The New York Times

Nicholas Casey es redactor de la revista. Antes fue jefe de la oficina de Madrid del Times y corresponsal extranjero en México, Venezuela, Colombia e Israel.

Matthew Pillsbury es un fotógrafo estadounidense conocido por usar la técnica de larga exposición. Ha fotografiado grandes felinos en Filadelfia y paisajes urbanos naturales en Singapur para ediciones anteriores de Voyages.

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