17 junio, 2024 00:16
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Israel amplió su operativo terrestre en Gaza tras cortar las comunicaciones

 

Israel anunció este sábado la ampliación de su campaña terrestre en la Franja de Gaza con infantería y vehículos blindados respaldados por ataques “masivos” por mar y aire, incluyendo el bombardeo de túneles de Hamás, un objetivo clave en su ofensiva para aplastar al grupo que gobierna el enclave luego de su incursión en el sur de Israel hace tres semanas.

El ejército difundió imágenes granuladas de columnas de tanques que avanzaban lentamente por zonas abiertas en Gaza y apuntó que su aviación alcanzó docenas de túneles y búnkeres subterráneos de Hamás.

“Las fuerzas siguen sobre el terreno y continúan con la guerra”, afirmó el sábado el portavoz del ejército israelí, el contralmirante Daniel Hagari, que indicó el comienzo de la siguiente fase de lo que se espera que se convierta en una ofensiva terrestre total sobre el norte de Gaza.

Hagari explicó que las tropas terrestres estaban respaldadas por lo que describió como ataques masivos aéreos y navales. Además, dos destacados comandantes militares de Hamás murieron durante la noche, añadió alegando que Israel se enfrentaba a un enemigo “debilitado”. Hamás no confirmó las bajas de inmediato.

La nueva fase de la campaña israelí comenzó el viernes por la noche con bombardeos que cortaron las comunicaciones en la sitiada Gaza y aislaron a sus 2,3 millones de residentes del mundo exterior.

El apagón casi total de la información procedente de Gaza permitió al ejército controlar en gran medida la narrativa durante una nueva fase clave en los combates. La población palestina está aislada, apiñada en casas y refugios, y se está quedando sin agua y alimentos. Israel ya había cortado la electricidad en las primeras fases de la guerra.

La pérdida de la conexión a internet y de las líneas telefónicas supone un nuevo revés para un sistema médico y de ayuda que, según los trabajadores humanitarios, estaba ya al borde del colapso por el sitio impuesto por Israel hace tres semanas. Más de 1,4 millones de personas han huido de sus hogares y casi la mitad se cobijan en escuelas y albergues de Naciones Unidas. Los cooperantes apuntan que el goteo de ayuda humanitaria que Israel ha dejado entrar al enclave desde Egipto en la última semana es una pequeña fracción de lo que se necesita.

Los hospitales de Gaza han buscado combustible para los generadores de emergencia que alimentan las incubadoras y otros equipos vitales.

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, que gestiona una amplia red de albergues y escuelas para casi la mitad de los desplazados que residen en el territorio, ha perdido el contacto con la mayoría de sus empleados, dijo su vocera, Juliette Touma, el sábado. Los ataques aéreos nocturnos fueron “los peores y más intensos hasta la fecha”, agregó apuntando que la coordinación de los esfuerzos de ayuda era ahora “extremadamente complicada”.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, indicó que el apagón ha hecho “imposible que las ambulancias lleguen a los heridos”.

“Seguimos sin tener contacto con nuestro personal e instalaciones sanitarias. Estoy preocupado por su seguridad”, escribió el jefe de la OMS en X, la red social antes conocida como Twitter.

La intensificación de la campaña aérea y terrestre generó nuevas preocupaciones acerca de la seguridad de las docenas de rehenes que fueron llevados a Gaza tras el asalto insurgente. El sábado, familiares de los rehenes se congregaron en una plaza del centro de Tel Aviv para exigir una reunión con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y con el ministro de Defensa, Yoav Gallant.

Piden que Israel presione para que se libere a los cautivos antes de seguir adelante con su campaña contra Hamás.

El vocero militar, Hagari, apuntó el sábado que la cifra de rehenes confirmada es ahora de 229 personas, tras la liberación de cuatro mujeres en los últimos días gracias a la mediación de Egipto y Qatar.

En su conferencia de prensa, rechazó los reportes de prensa sobre un posible acuerdo para un alto el fuego a cambio de la liberación de los rehenes, calificándolos de “explotación cínica”, sobre todo por parte de Hamás, de la ansiedad de las familias afectadas.

Israel sostiene que sus ataques se dirigen contra los combatientes y la infraestructura de Hamás y que los militantes operan entre civiles poniéndolos en peligro.

El número de palestinos muertos en Gaza ha superado los 7.300, de los cuales más del 60% son mujeres y niños, según el Ministerio de Salud gazatí. El bloqueo israelí sobre el territorio ha reducido los suministros y Naciones Unidas advirtió que sus operaciones para ayudar a cientos de miles de personas se estaban “desmoronando” debido a la falta de combustible.

 

Fuente: AP
Sam Magdy informó desde El Cairo, Egipto.

 

Nota de Infoargentina: Reportes periodísticos dijeron que este mediodía continuaban los ataques a la indefensa y empobrecida población civil del enclave, una acción que se viene reiterando desde hace tres semanas y considerada por la ONU como crímenes de guerra y que hasta ayer había causado más de 7.300 muertos, la mayoría civiles (incluidos más de 3.000 niños).

 

Israel afirmó haber matado en los ataques de la madrugada a un responsable del movimiento islamista palestino que estaba a cargo de «paramotores, drones, equipos de detección y defensa antiaérea».
«Asem Abou Rakaba participó en la organización de la matanza en las comunidades limítrofes de la Franja de Gaza el 7 de octubre», indicó el comunicado, recogido por la agencia de noticias AFP.

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