15 agosto, 2022 01:28
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España sube los impuestos a bancos y empresas energéticas.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado este martes una batería de medidas que buscan aligerar el golpe de la inflación sobre el bolsillo de las familias aumentando la recaudación fiscal con un impuesto extraordinario a los bancos y a las empresas energéticas con los que pretende ingresar 7.000 millones en dos años. Estas son las principales medidas anunciadas en la primera jornada del debate sobre el estado de la nación:

 

Impuesto a los bancos

Es la principal novedad fiscal que deja el discurso del presidente del Ejecutivo. Será un tributo “excepcional” y de carácter “temporal” que afectará a los beneficios cosechados en dos ejercicios: 2022 y 2023. Afectará a los bancos que facturen más de 1.000 millones de euros al año. La recaudación rondará los 1.500 millones por ejercicio, según los primeros cálculos oficiales, pero aún se desconoce cómo se instrumentará. Tras el anuncio, todas las entidades financieras se han hundido en Bolsa, con Caixabank, Bankinter y el Sabadell —las más expuestas a España— a la cabeza.

El argumento esgrimido por el presidente ha sido la todavía incipiente subida en el precio del dinero. A pesar de que el Banco Central Europeo (BCE) aún no ha dado el paso de subir los tipos de interés —lo dará, con toda seguridad, la semana que viene, para hacer frente a la inflación—, el euríbor —el índice que marca el coste de las hipotecas— ya ha empezado a subir con fuerza. Es tan mala noticia para los muchos hogares endeudados como buena para el sector financiero. Hasta ahora, sin embargo, las entidades llevan años de resultados mediocres en sus unidades de banca comercial en España y la eurozona, afectadas por los tipos bajo cero. En la última década, el grueso de su beneficio ha procedido de sus filiales en el exterior —sobre todo en América Latina— y de aquellos negocios no directamente ligados al préstamo de dinero a hogares y empresas.

Además, Martínez Campuzano ha sostenido que esa “eventual” subida de tipos del BCE “no asegura necesariamente una mejora de la rentabilidad de los bancos, ni se traduce en beneficios extraordinarios”, sino que es consecuencia de la subida de la inflación y “puede provocar una menor actividad económica”.

Impuesto a las empresas de energía

En sentido estricto, no es una novedad: hace tres semanas, Sánchez ya anunció la creación de un impuesto específico sobre las empresas energéticas (en su definición más amplia: aquellas con intereses en petróleo, gas o electricidad). Lo que ha hecho este martes es ofrecer algún detalle más, tanto en lo recaudatorio (se obtendrán 2.000 millones de euros al año) como en lo temporal (gravará los beneficios de 2022 y 2023).

Como en el caso de los bancos, las empresas sujetas a este tributo serán aquellas que facturen 1.000 millones al año o más. En los últimos meses, varios países europeos —Italia, el Reino Unido, Grecia y Hungría— han anunciado nuevas figuras fiscales sobre este sector.

Las energéticas están entre las grandes beneficiadas por la brutal escalada de precios en el último año. A la cabeza figuran las petroleras, que están obteniendo beneficios extraordinariamente altos en las fases de producción de crudo y de refino. Es una dinámica común a todas las grandes empresas del sector en Europa y en el mundo, que también se está dando en España: los márgenes de beneficio de Repsol en refino se triplicaron entre abril y junio en comparación con los tres meses anteriores, y se multiplicaron por 15 respecto al mismo mes del año pasado.

Fuente: El País

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